El Impacto de Un “Mal Jefe” en El Compromiso Y Desarrollo de Una Persona.

Por 11 Diciembre, 2020online assessment

Tener un mal jefe es casi un ritual obligado para los jóvenes trabajadores. El entendimiento común en torno a una posición con un liderazgo ineficiente es que la experiencia de ser miserable en el trabajo construye el carácter y eso, en un futuro, te ayudará. Sin embargo, la investigación realizada por TTI SI muestra que esto simplemente no es cierto.

En definitiva, los malos jefes impactan negativamente en las habilidades de sus trabajadores.

Si bien la experiencia en el trabajo es crucial para los estudiantes, también puede dar lugar a una disminución de sus habilidades con la gente en un momento crucial de su desarrollo mental y emocional. Esto debería ser preocupante para los trabajadores de todas las edades; no se puede subestimar el costo mental de un entorno de trabajo deficiente para el desarrollo y el bienestar a largo plazo.

¿Entonces, cómo Pueden los Trabajadores Combatir Esto?

En primer lugar, hablemos de cómo los trabajadores pueden protegerse de los efectos a largo plazo de un entorno de trabajo negativo.

1- Aumentar la conciencia de sí mismo

Si sientes una emoción negativa, ¡documéntala! Intenta nombrar la emoción específica para ayudarte a reducir la causa. ¿Estás avergonzado porque tu jefe te menospreció delante de tu equipo? ¿Estás enfadado porque tu buen trabajo fue ignorado? A medida que te vuelvas más hábil en la identificación de tus emociones, tendrás más poder para controlarlas.

2- Comunicar los problemas con los jefes (y sus jefes)

Practica expresarte con calma y claridad. Si hay un problema, asegúrate de abordarlo de la manera más neutral posible. En palabras de Indra Nooyi, “Lo que sea que alguien diga o haga, asúmelo como una intención positiva. Te sorprenderás de cómo el acercamiento a una persona o problema se vuelve muy diferente. Cuando asumes una intención negativa, te enfadas. Si quitas esa ira e intentas ver una intención positiva, te sorprenderás.”

Si te resulta claro que la otra persona no está actuando con una intención positiva, toma nota y continúa haciendo tu trabajo lo mejor que puedas. Si esa persona es tu jefe y su comportamiento está interfiriendo con tu trabajo, no tengas miedo de llevar el problema más arriba.

Puede ser aterrador defenderse de esta manera, y, desafortunadamente, podría significar que te remuevan de tu puesto si la compañía es tóxica. En esta circunstancia, asegúrate de documentar cada interacción negativa; guarda todos los correos electrónicos, mensajes instantáneos y anota las conversaciones en persona. Esto puede ayudarte más tarde en caso de cualquier problema posterior, o tomar las medidas legales necesarias.

3- Toma lo que puedas de la experiencia

¡Recuerda que no eres invisible en tu lugar de trabajo! Tu voz y tu experiencia importan, y tu compañía debería reconocerlo. Si no lo hacen, recuerda que tú tienes las riendas de tu carrera profesional.

Pasa a otra oportunidad cuando llegue el momento, y mientras tanto, no te desanimes. Sigue practicando tus habilidades de comunicación, saca lo que puedas de la experiencia, y recuerda, ¡no es para siempre!

¿Y, cómo Pueden los Líderes Combatir Esto?

Ahora es el momento de poner la responsabilidad donde realmente pertenece: en el liderazgo.

1- Aumentar la conciencia de sí mismo

El primer paso para los líderes es el mismo que para los trabajadores; aumentar su autoconciencia. La inteligencia emocional para los líderes es la clave de su éxito, y el primer paso para desarrollar la inteligencia emocional es desarrollar la conciencia de sí mismo.

¡Asegúrate de que no estás descargando la frustración en tu equipo! La forma en que manejes los conflictos y las crisis te definirá como líder. Descubre tus propios patrones de comportamiento y trabaja en reconocer y desbaratar los patrones negativos. Tu equipo te busca para que lo guíes; asegúrate de que te lo mereces.

2- Trabajar activamente para mejorar la comunicación

¿Qué tan accesible eres para tu equipo? ¿Tienes una política de comunicación de “puertas abiertas”, o se les disuade de hablar? ¿Te comunicas en tu estilo preferido o dominante, sin considerar el de ellos?

Asegúrate de que tu equipo sepa que pueden expresarse contigo sin temor a represalias. Organiza reuniones donde los individuos puedan expresar sus preocupaciones o consideraciones, y todo el equipo escuche. Escuchar comentarios negativos no es nunca agradable, pero es valioso. Cerciórate de abordar activamente las preocupaciones a medida que vayan surgiendo.

Si alguien va a renunciar, considera todos los comentarios muy seriamente, y no tomes los negativos como injustificados o inútiles. Asume la misma buena intención y busca dónde podría estar la falla en tus procesos u organización.

3- Enfoque en el liderazgo de servicio

Es mucha presión pensar en cómo tu comportamiento impacta directamente en el desarrollo de los demás, ¡pero no eres el jefe sin razón! Asume esta responsabilidad y adopta una mentalidad de “la gente primero”. Te llevará a donde necesitas ir sobre todo, en un entorno o contexto complicado.

El compromiso aumenta las utilidades o rentabilidad a largo plazo, ¡así que invierte en tu gente ahora mismo! Herramientas como las evaluaciones de comportamiento, desarrollo de la carrera y coaching personal le ayudarán a usted y a su equipo a entender y respetar a los demás y a sus estilos de trabajo individuales.

¡No Seas “ese” Jefe!

Sabemos que el conflicto en el lugar de trabajo es inevitable, eso no significa que los líderes tengan rienda suelta sobre sus equipos. Si eres jefe de alguien, eres directamente responsable del desarrollo de sus habilidades y experiencia. Si eres un trabajador, puedes empoderarte para entender cómo te afectan los demás y moldear la experiencia.

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